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Poemas de una semana de Primavera.

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El monstruo de colores no tiene boca. Paula Duró TAGS: 

*

En el fondo del silencio

Al mediodía

Un crujir de brazo mecánico

Consagra el tiempo a la poesía

Recorta espacio en tiras de ruinas invisibles

Que impulsan al aire nuevas tareas

 

Placenta de la cruz y la malta

conecta un oso naranja 

con sonrisas de infancia

El viento de primavera

Se lleva el fleco de las macetas

Prima el sol,

el huracán perdido,

otrora cenizas de los trabajos elementales

 

El océano lejano

Presente por intuición

Orquídea con rumor a oleo

Lunes de luces,

de cuadernos donde caben todos los mediodías más templados

El cielo repercute en el canto lejano de un pájaro

Y en las mejillas de todas esas hojas pegoteadas

al jopo de un árbol

 

Se origina éste momento como de regalo,

Enajenado del ritmo y la invasión

Abreviada su fragancia

en éstas primeras escrituras. Cuando crecen de la caída

las ráfagas del último sueño,

volando ahora sobre los alcores blancos

Transmutados en tinta estetizada

 

Así comienzan los poemas de una semana de primavera

 

*

Una sensación viene de los pies para quedarse humedecida en mi frente

Cuando tus ojos respiran con fuerza

Como reanimándome.

Sobre el cuerpo una línea estirpa rencores de rinoceronte

Y los espacios que nos separan concluyen pidiendo permiso

(no por cortesía necesariamente)

A esa brusquedad el tiempo no se nos suma

Ni las telas ni los conjuntos hechos a medida

La desmesura nos eleva en contra de la voluntad

Haciendo de éste deseo algo pletórico, algo sacro

Se entumece tu garganta

Y ese sonido que era tan externamente tuyo

se desgarra vibrando al compás de mi desidia

Los átomos guían ahora cualquier culto,

cualquier orgasmo

Graznando sobre el cristal florido; atesorando el tímpano excesivo

Incendiando nuestros músculos de vidrio

Para calmar luego como un río fronterizo

El vientre cohibido, aturdido ya por mis ojos

envueltos en éxtasis

 

*

Nunca pasean 

Acerca del mar

Caminar

Y posan escaparates

con las lunas en todas 

Y en ninguna

Prestan lagunas utópicas

Ciernen pista de cielo correcto

por el efecto transitor

Esculpe de barro tribunas oscuras a la marchanta

Panteras con fiesta limada

En ropa

Cruzó mapa

Cáscara

Figura proletaria

Con sabido riendo a la demasía 

toda sincera manera de reposar

Si fuera en esfera

se corta el mambo

cuando prosigo al visto casino

Supimos que el frío tesito

Luchaba

presido contigo,

prosigo y digo

tu río

Oh, tu río

 

*

La mala pedrada de Lope causa el extraño idioma

Siglo de oro incípido

Descubro una breve tortura

pesando las atávicas formas cadenciosas

cuando flotan en la tierra

Descubro el oprobio

La violencia del rizoma

Incluso asoma

Por el vaso éste caso

no da pie con cola

Aflige éste ser incipiente

que frecuenta la historia para encontrar una manera de detenerse 

y fiarse por si sola.

En la caoba, te encuentras sola

Te encuentras sola

Y yo estoy que permanezco que no permanezco

buscando la forma de no soportar encima tu rebelión

henchida de soledad

Alvéolo cuya forma domina tu parpado

para que no vuelva a cerrarse en su prisión de avellana

Las estrellas comienzan a caer sobre nieve desmayada

Es tu hora. Oh, soledad

no me obligues a buscar en la mujer mi oprobio

y la sumisión en las parcas parques con toboganes inversos

 

*

Una forma de frotar el azul. El estertor

del exorcista

Y los puentes lapiceras

Encuentras hirviendo el dulce plástico del celular

y le encuentras sabor primitivo

La tecnología en una tasa de te

El cepillo de muelas para montañas

Y la ciénaga como punto a parte de libertad

Esos ojos sabios de gato

-Pero lo puedo matar de una patada -dices- y ya no es más un sabio

Sin darte cuenta que de esa manera lo conviertes en un Dios

Todo nuestro camino se presenta distraído

Mientras el caminante se fia de los extremos

Se consolida frotándo cuanta piedra y madera haya con cada paso

Y en una de esas lunas hidratadas con la espesa marea nocturna

Te conviertes en un animal

Te conviertes en un sabio

 

*

Justo cuando el plástico se achicharró,

deglutiendo su batería casera

Las tapas saltando al piso,

el griterío llano

de una incipiente Linda Blair fisurada.

La carne trémula a punto de presionarse: Play

Ornalla de neón. Silencio. Oscura pocilga

llena de plantas gritando mensajes de paz

Quiero plegarme, satisfacer mi desmembramiento

Mi punto invisible empachado de sexo

Quiero todo lo que el silencio permite

Todo lo que el silencio esconde cuando llega la medianoche

Y toda la relojería kitsch oriental

sigue como si nada hubiese sucedido

 

*

"Y todo ésto que escribo

Solo para encajarlo en una foto. Sublevo las palabras. Me siento amo y señor de un espacio vacío.

Este compadre quiere mis letras, para volver a pelearse con sus fantasías"

                                                                 -Un esclavo de la imagen-

 

*

Tormentas de láminas

Traen la piedra unidimensional

Arriman cantos moleculares

que producen el brillo magno

Eso, adelante de mis espaldas

Transfiguran secuencias paganas

Un trigo en el sonido

destella la parquedad

Candente

vestida

Vida mía, resfría el fango

Tractores de tornado grasiento

Y el viento montado sobre la cofradía

Este dominio deja un tiempo perdido,

excavando solo el presente

Se impone cualquier testamento por encima de la cabeza

Y tanto el aire como el sillón de cuero

Se baten las alas del terciopelo mendigo,

ahora torcido compañero del destino

De todos los planetas de los objetos

 

*

El cuerpo no se rompe

chilla de consuelo,

Escupe la savia prematura. Tu Dios encubierto; el esgrima dorado

que se clava en el plexo de Neptuno

Se incineran los vientos que murieron al escapar

de la tormenta

Y una pasión cinética se presiente

Mientras los faros consumen el dinero del pueblo

La conexión telúrica

concluye en la pena de amor

Cuando los frutos y el misterio

afianzan la cobardía del pensamiento

Entre cables doblegados por la caricia del día

Un burdel airado

potabiliza todas sus covachas

Se empalma con el tostado socorro fresco

Lisérgico

Bastaba con el grito en tu piel

Con el acoso retribuido por tanta ausencia de contacto

Por tanto monitor y palanca

Por tanto sudor de pulover,

Vacío de bestia,

Anillo de prisión continental

 

*

Los vasallos comen el polen de su rutina

Vuelan sobre los parques ortogonales

Luego descansan en mis tímpanos

Celebran con una ronda de cerezas y brincan

sobre el templo sagrado

La mesa de brazaletes y almidones

Cuando despiertan

Mis manos hacen un gesto de aprobación

para que pueda sostenerme con el piso

Salgo con el venado debajo del brazo

Y una carta del viejo pueblo Hot miel

El trabajo se marchita. El ocaso nuevamente

El crepúsculo directo al techo, 

relleno de pasado a color

Y baladas en monoaural

Así te limpias, 

Con el trapo del futuro

Manchando el río de fragancia

El esqueleto luminotécnico cercado de vibraciones

y energías taxidérmicas

Un elefante hace sonar sus grifos

Y los vasallos vuelven al festejo

Así me recubro de mercurio

Descubro el híbrido

La porfiada línea de tiempo,

el golpe en lo más cercano a mi mundo y sus percianas

subjetivas

 

*

A Lou Reed (1942-2013)

 

Hoy murió Lou. Oh, cuanta melancolía

Cuanto día imperfecto

De ti, que volcaste el Beat en lactancia oscura

Que meneaste con los placeres del pop art

y colgaste un gancho en las fábricas de Andy

Venus in furs no está grabada sino temblada

sobre las páginas de una novela psicotópica

Tus sonidos todos ocupan ahora tu lugar salvaje

Escucha Perfect Day, 

es como un plato volador incinerando el crepúsculo

en su momento más hermoso

Justo cuando empiezas a matar esa sensación de que las tardes

serán eternas, 

y que tu vida no vino incluída con la melancolía

de la mortalidad

Oh, Lou

Que tu estertor dignifique el acueducto

de los sueños y los excluídos

La sombra inocente de haber nacido de un mundo hipócrita

Que tus cantos 

con cierto temor a Poe y tenor negro

cubran estas cálidas urbanas,

las caries de tus ropas. El sexo y el suicidio 

y el vicio

Andrógino cuervo 

tu voluntad de existir vuela ahora 

evitando los semáforos del éxtasis

La policía anti-auto-gestión

Hoy murió Lou, Oh

Cuanta tristeza, cuanta melancolía

Tu calibrabas el espesor del rock

El presagio de sus botas y su masoquismo aterciopelado

Tu morías con cada palabra,

microfoneando las campanas y la prostitución

La heroina y el plátano al descubierto

Tu seguirás siendo mi angel negro, 

mis posibles tardes perfectas

Oh, Lou

Tu serás el clavel que afina una cuerda en la otredad de mi tono

El que afirma el vuelo cuando se viene la noche

Y las demás aves se bajan por temor al cambio

Tu serás, Oh Lou

ese pedazo de corazón oscuro

donde es posible levantarme palacios Undergrounds

Y sentimientos por los que la vida es digna de ser, realmente, vivida

Oh, Lou.

 

*

En tu sonrisa lloran los flamencos rosados

La inmundicia del actor pretende sofocar el intelecto absurdo

La más guarra confía en la financiación

Reputación de cristos mal educados

Abnegación de la estúpida fragancia marrón

Humillación hecha de cuerpos con sonrisas de alquitrán

Y mi asquerosa pluma que equivoca el impulso

Barbacoa humana y pervertidamente bizarreada

Es un continente de algodones azucarados, 

planeando sobre las pistas de celuloide

Se filtran los estamentos cuadrúpedos

y las monas lisas en llamaradas

caminan de repente por el iracundo marco

Pienso como cada principio fue denegado

Con olor a primaria, a pétalo de primavera blanca

y cinismo rosado

 

*

Blandiendo los alcauciles

Camina la cortina

sobre los restos del sol

Las puntas helechas asoman su luz.

El espejo de rasputín ventila sacarina

Divididos tres críticos

frente a los bosques celestes del diez

La billetera sin amor

reclama un galán

El sabor imantándose a los parlantes

Otra vez el mediodía de octubre

Sorbiendo ahora sus gritos de sinestecia fallida

Elaborando , con sus plazas flotando de tanta consciencia infantil

Sus hábitos suaves, sus límites profundos

retumbando de invierno,

sus pájaros inagotables

cantanto hasta el crepúsculo

Sus galeras de paloma sembrada

sus cámaras iluminadas por el eclipse inverso de la cebada

Y sus películas camp,

arrollando el sepia nocturno

Cuando ya la nave blancuzca del animal satelital

se posa cortésmente sobre esta primavera milenaria

 

*

Una mujer se recubre con su locura de vigilia localizada

Recoge sus lágrimas junto con la tormenta

Desnuda el balde transformando su pelo en suelos extensos y castaños

Se anuda el secreto a mis ojos

Cuando acabo por encontrarla subida de faldas

La veo presidida por un floripondio estelar

Abriendo la página con sus contornos finos,

lubricados con sutras designados al azar

El destino nos ha unido

porque vino

Disimulado con el río

porque considera que somos unos concavos océanos

pelando los pozos de su cutis

Nos almidonamos juntos

Nos besamos separados

Alma mía, deja de ahogarme en poesía

Deja que tus inviernos largos me alcancen a las novias de primavera

Y pueda brotarte de flores 

y mezclarnos con el símil castaño de nuestros ojos

 

 

 

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Comentarios Poemas de una semana de Primavera.

Te acuerdas de mi??
Jennifer Jennifer 31/10/2013 a las 02:54

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