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Surrolismos

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Surrolismos

-I-

Un sEpelio constantE amaga una brisa

SE detiene el instantE

y pone marcha adelante del varón

Estreno en lo de Tristán. Con el pan caliente de la madrugada
Se enfadan, las estrellas de invierno
cubriendo de sátira el amanecer frágIl.
InFRAvAloRAdO

Por un niña roja con cuentos debajo del cuello

                                                            InFante que finGE UN carácter; la cuerda precisa

en el acompañamiento de bellas que salen apantalladas

Y todo se revela iVirtual

iReal

iMoral

En éste sepelio constante

-II-

Asesíname dice Charly y la fábrica de sus caramelos cortantes

Víveme dice el flaco, dejando su cuerpo al márgen del ectoplasma acústico
  • Víveme como un sol desesperado perdiendo amarillo por toda la tierra

Enfatizáme dice tu dolor a luca sobre la nuca debajo del agujero vigilante

Es una pleamar de PLAYAS sin toallas desiertas en la frontera del diablo

Y uno se sumerge haciéndose el muerto y malabares

con los infinitos de granos de arena y de sal

-III-Escondiendo ojos, un favor para el amor-

 La noche palpitante,

entre el amor y la sombra de humo

¿Hacia quien viene el preferido, por si fuera de madrugada?

Como insiste el ROCÍO a la mañana

Enfrente una rareza de sentidos con ojos que vinieron de más

En la enfermedad de los Galápagos y la misa pasada de copas

¿Habré sido la analogía perfecta; fricción entre la obviedad por el Oh!?

Una escala en rojo pequeño,

sube al MÁSTIL por un infierno que le sobra lugares para dormir en paz

Es en eso que me confundo, porque la llave abre pero la pena se cierra con clamor

Me encierro en círculos de rutina y proverbio.

A veces recuerdo la noche como la galera del mago y se me aparece, solo sin mirar, aquel horario perdido bastante ayer.

Y en el bolsillo, el AMOR (una bandera de pañuelo),
para no llevarlo a la vista de todos

 

-IV-Los nuevos caraduras virtuales-

Para todos existe, soy todo oídos

de frente mucho lodo endulza una amistad

la espalda conserva su espada y el reojo

hubieras VISTO el monitor sangrando con LETRAS virtuales

en ese mar de fresa que se anima a llevarse los autos estima

PARA los olvidados que brindan con un mate y el recuerdo como escoba

barriendo. miente. PREFIERE olvidar qué monstruo se acerca de día

es el que saluda, señora. y le vende el amanecer.

 

-V-Viajando, me importa si se importa-

Aquel que usa fuego para saltar al barco de madera

está jugando con agua, desmantelando un favor onírico

Enfrente verá el horizonte de cerca, redondo como la plaga
el mar olerá a viento con orégano
hierro molido
Para los que vuelvan será un PROBLEMA acompañado de tambores importados
beberán para volver a tomar y navegar sin orillas, HORIZONTES con aceite y huevo frito

¿por qué tomar caminos cuando hay agua?

hoy sobra sin necesidad de abrir la heladera

pOr quÉ dEjAr cAminos cuAndo fAltA fuego, hArinA,

el precio se evitA viAjAndo sobre ruedAs que lleguen A lA cinturA.

 

-VI-Usando los pies-

 Pisé mi secreto para esconderlo de los que buscan alguna moneda.

Me quedé parado varios tiempos, mientras acariciaba el tupido brillante, soez

Probé con la mente de mis pies, todos afuera. Además entró la voz con la puerta cerrada, no hacía falta la piedad del cuerpo retocado

Un coro profeta auspiciaba la gaseosa; beber en el secreto, en el dormitorio que duerme

Había niños que preferían saber más sobre el pasado. Los quien preguntaban cuando vienen

Y los que vienen responden con preguntas que llevan la gloria y el significado de las ensaladas

Por un invitado me olvidé cómo llegar a la fiesta,

cómo entonar una melodía pegada al televisor menos propagandas igual:

                                        "inocente promesa en el salón de un asilo".

Así fui siendo estado entrevista informe para resaltar el coraje de los inválidos más valientes

En el redacto la querella y la granada de mano,

los cuerpos reclamaban el secreto y mis pies ya no alcanzaban a cubrirlos

Sería capaz de hallar una seriedad

del palacio una moneda

la luz infinita tensada a la broma

Sería capaz de llevarlo a la mano

al hombro que el loro pagó como alquiler una semana.

 

-VII-Llamado ser noche-

 A juzgar por el color, su capacidad aún lo siente en el pálido membrillo de la cobardía

Emprende un juego con refugio y escobas de dados

El comodín es incapaz de ayudar en su huida preparatoria

Se besa el tablero y rompe en pedacitos la carta mejor olvidada en los dedos de su cabeza

Atraviesa los mares desnivelados, encima las orillas instigan ser profundas a fuerza de pulmón de piedra

Una reveladora nota que proviene del setenta. Tiene las alas escondidas detrás del carburador

Y devuelve los centavos porque la entrada al cielo es gratuita, por ahora...

Y avanza, por el aroma. Los cueros afinados con el oído del sol. El sombrero lo ayuda a distinguir,

que hay algo llamado ser noche.

Se

 puede

 ver             que allá

viene, en

su

                      palacio  

con                   ruedas

de jardines.

En

                su

                                 duplex

                                                  formado

de a dos cartas repetidas en la misma jugada.

La manera de haber ganado, comprando los ojos con poca migaja; números extraviados en una letra que evapora el presente, en la blanca gaviota chusma que lo arrima a la orilla más profunda de juego eN eSTaDO de pArAísO

 

-VIII-Cronicas de una noche sin sueño-

 Me siento brotado con caricias de una lejana enfermedad

Me inclino hacia el borde de la desilusión y enciendo el poema.
El cajón permanece cerrado,
                      siempre amago con hurgar
y medir la distancia hasta mi cama.

Pero llamaría a la estrella para que lo cuente mejor,

                                                         aún de día me creo ciego y sin energía de velador. Me duermo sobre la cicatriz siempre abierta del destino herido, parecido al ego
al arpegio falso y mutante al agente que analiza su corbata para lograr un triunfo basto, agachando su cabeza de arcilla al arte sonso plural, a hogar.
ParA llamar hechicero al que duerme en cAmAs sin pAtAs.

 

-IX-Venganza del día-

Entre la parva clásica

y el sabor del interior concubino

la otredad dispara el arma cargada con un sentimiento vacío

la clásica serenata pintándose los labios

Enfermé en el mes más misericordioso

de acaramelados espacios con viento humano

Los alcancé, en la tarde que desfilaban trotando

detrás de la maseta con forma de pared inmadura

entre chapas y maratones de cementerios con pulso

me difundí como vengador a la basura y ventana para los presos y pesos
Entiendo esto como un perdón infinito, hermano del corazón forma de navaja
las flechas que del amor hicieron un río atravesado por la doliente alma, y el mar impacienta con su regreso de rabia y espuma

Ampliaremos, la formula, rubor, el éxtasis con servicio matutino

al cacique le cuesta una joya tener la vivienda con carne y la uña al año

de antaño probaron el horno y no había luz artificial

Por lo que el fuego se hizo en el jarro de la luz, mi venganza es una luz carnosa, primitiva, un tanto familiar

Acuérdense, sobre todo habiten mirando las ventajas y ventanas de un cabildo barnizado con la sangre que el día prepara para su tormenta.

 

-X-Bardeando la parada de mis sueños-

Auriculares para morderme los dientes, esquemas con cavidad infrahumana

De saltos incapaces de orar con las manos del pie. Una suela en el sótano y la otra sobre el humo de la chimenea. Ceja izquierda en el guante y derecha se la come el ojo con el de acá a la vuelta que anda robando

 De cerca se ven parecidos porque duran en ser buscados y dudan de envejecer con el brote de los años. Por eso los saltos quedan en el aire platónico. A partir de los sueños, podrán brillar ahoras. Una miguita errada al vaso de las pesadillas vacías, estaba dado vuelta, pero la almohada no ahogaba sus gritos en auriculares.

        Nos estamos acercando a la pléyade que parece llevar innato la torpeza y el bardo por dimisión a la búsqueda de valores con hambre de humano.

Puede ser, yo no ser, tú no ser; puede no ser animal fresco, listo par cazar el prode, probé y procederás al paso tres: perdés un peso de un bolsillo ahora nuevamente al revés

 

-XI-Innecesario-

Que cecilia en el comedor, engaño lagañas que creen habitar en mis ojos.

EllOs están dOrmidOs pOR eso ven el monitor apagado: la radiografía de mi alma, la culpa transparente en la mente secretamente “presente” dice sin levantar la mano.

Aquellos siguen despiertos, yo insisto en que están bien peinados. Con la galera circunscrita a la situación empeora y aerostático el bastón usado para señalar taxis de juguete robado.

Estos dan pena, lo único que puede decirse es que no llevan penas en la mochila y los corazones son sus parientes más cercanos. Como bramar por el viento y la vaca, el viernes y el verter las basura en una bolsa de comida y la comida en una bolsa de panzas llenas al reojo de la necesidad intransigente.       

 

-XII-Maldecir equivocadamente-

Tranquilidad con la boca cerrada. Perdón por no fumar dice mi cuerpo y respira una estrategia interesante.

El invierno pasó por los aserraderos dejando maderas dibujadas en hojas de planetas en limpio.

Luego, en el alma cacique, surgió una idea para alejarse más aún del hombre inquieto: Inventó la maldición con ropa y dialectos para comprar; los puso todos en una olla gigante, ardieron al fuego durante unas horas faustas emergiendo luego nuevos senderos, con atajos que los llevaban al punto más lejano del hombre ciudad.

         En el intento de imitar aquella formula, con ingredientes similares y necesarios para la muerte diaria, obtuve, sin embargo el opuesto punto de partida.

Y ahora veraneo impaciente, con la creación en el bolsillo de la malla. ¡Ahí eh fallado!

Cuando coloqué mallas y no camisas dentro de la olla, que ahora prende exhausta en la hoguera del día; donde caben destinos infinitos y cigarrillos con ganas de irse rápido de este mundo.

 

-XIII-Chocolate caliente-

FISURA compartida por dos tiempos que evitan RAYOS

Altura PERMANENTE, oleada de gorriones por encima de laTUMBA COLOREADA

Entre la una y las medias DESMAYADAS en el tacho del DORMITORIO

alquilaba un placer ASTROLOGICO, no podía surgir en mi cabeza una SOLEDAD para espantar mis IDEAS

Enseguida anote que note ALGO. Mire hacia arriba y eran más de DOS

El agua frunció su estado, mire que ABAJO volvía en forma de lluvia y paragua BENDECIDO

Pasaba con su flor como flecha en formol, camuflada en la nube rompida con estrellas en el estómago
Y ahora se iba hasta la esquina de otra época; la vereda dejaba a tierra, su madre, ocuparse de transmitir mensajes al agua con sobretodo de cielo negro

Imaginé que podía cambiar y dejar a los rayos que se partieran en mil océanos

y formar asi una fogata de agua y ramas eléctricas para disfrutar más la hora del chocolate caliente.

 

-XIV-Intranquilo-

Cierra el hombre su boca desierta

La palta cosecha ríos a patadas

Y mojadas resuelven el camino que pisar

Está demás el arrebato

Pero existe porque el hombre sabe que el aire lo consume

Lo consume el deseo de pasar al paso siguiente: que es el de usar las piernas

Como la mecha, para prender un camino, como tijeras o mechas

Y no enjuagar a más de uno que al robo lo tiene por visto

Desde el viejo tiempo en que a alguien se le ocurría estar tranquilo en su casa.  

 

-XV-El ciudadano-

En la mesa el ciudadano
Y de niño jugaba con su trineo.

En el altar se acomodó por su fama

El color aguardaba su turno aunque tenebroso por la exigencia del magnánimo

De sonrisa y capital

Con Rosebud en las manos de la infancia y la memoria que ve la muerte

Un trineo cuando la mujer siguió agonizando

No hay final feliz en esta historia.

El cuadro de dimensiones grandilocuentes por encima de la fogata

Incita vida inmóvil, aparente

Los diálogos y la cámara, su movimiento,

Su montón de escena

En su lecho de muerte. Rosebud el final

Su palabra en la basura de los que vieron el valor en el poder.

 

-XVI-Mardel I-

Aislado, a veces con el mar y el mes

Vacaciones que dan por la radio

Testigo y agito el sombrero por necesidad

Por el reconocimiento que hago hasta limitar un mundo sin cabezas

El reloj incoloro como calcomanía de una pared que prohíbe un negocio

Cocino las horas sobre su horno mientras aletean e imploran tener una muerte más rentable

Fuera de serie y de paredes con piernas doloridas

Presto, finalmente, el testigo que llevo dentro,

Cercano al reojo y a la saliva dividida en olas y llamaradas

A cambio, el recibo, siempre y cuando me prohíban viajar a veces

Con el mar pensado para que haya un mes diferente a los demás

Y a los que tienen ganas de dormir por radio.

 

-XVII-Mardel II-

El cuento cuenta con su ausencia, las olas se me pegan a la orilla del griterío
Es en ese rebosante que ignoro la alegría con falta de pena

Me fabrico un peligro olvidado, lleno de prensa y propio del que entrevista con la antorcha de los cielos.Ahora me parezco a la frase para taparse en invierno

La carátula dice “A dios” y renuevo el ansia de abrir la carpeta sin guantes, con la sensatez de la piel y la mano fraternal

Me encojo de hombros al recibir noticias involucradas en el secuestro de dos lágrimas

Una y otra noticia y luego más de una y más de otra

Hasta que llega un comercial para la infancia del pueblo

Giro el cuello, como si la mesa fuese un autódromo pero lleno de subibajas que el tiempo los regaló al costado, a la profundidad de la tierra y debajo está el perro. 

 

-XVIII-Mardel III-

Como linternas que se vencieron; el olfato ya no daba a luz una sombra con los olores y gustos a cafeína.

Salté de golpe, de alarma y oído frente a la cuerda oscura de la noche

En la presencia me acuerdo que el reloj egresaba con mi corazón
Siguieron luego la misma carrera juntos y la vida los fue cuidando como si fueran bebés por siempre.
Enciendo la vela que usé en la torta de mi cumpleaños pero también está vencida.
A mi edad ya debería usar linternas para poner en la torta.

Bajo las escaleras los espejos y el volumen del televisor

¡Mi espejo conserva su dimensión diferente!

Bajo tantas opciones que me quedo con la idea de emprender una actividad a solas

Y la guitarra bailaba al compás de mi poema; se iluminaba el diapasón y prometía canciones para los fieles

A veces cuento cosas como estas. En el rincón, está la duda de llevar a cabo un libro.
Todos se hacen los vencidos mientras la madrugada sin fósforos, tampoco tendrá desayuno. 
 

XIX-Mardel IV-

Hoy estás, mañana tampoco
Padezco teatros en el clásico colchón de mi cocina para preparar personajes
El paso de piedra y ventana con satélite abarcador

Me veo vestido de ayer como ayer que miraba la ropa de Almodóvar

Hasta que voy afuera se llega a Tandil por la mano que a la vuelta la llueve el termo y la canción.

De anonimatos enterrados emigrando a la velocidad del silencio

Pasando una docena de karates y facturas. Cinco diminutos oyeron el reloj

Mañana tampoco, hasta se van por la simpleza de hacerse pasado constantemente, como el amor al recuerdo todavía sin estrenar

El verde y los testigos ven al pasar implorando la prisión con cuarenta y ocho semanas santas. Nosotros venimos como tampoco oímos a la vera una frase colmada de sal y propina de colectivo

La helvética no se detiene y estamos llegando de a poco

Las ventanillas dominan mi poema. Lo consideran inapropiado y se agachan para liberarlo como palomas

Y el aire cayado leyendo eterno una variedad que adentro no se olería nunca. Quizás a veces, cuando usemos un paracaídas relativamente seguro.

 

-XX-Carretas carretas-

Dear, no use los apelativos como carretas

en eso se confunden choferes de hermandad

prescindibles, porque el volante gira gracias al repartidor

los paredones son alegría para él, que encuentra (y es el único) una connotación tal como aquella para describir semejante genocidio

Busquen al estimado, anda suelto y pasea sobre la autovía.

Que fría la razón y que obediencia para hervir al cuello, al very dolor saltando de misas enredadas con flores tierras

Una llamada un caballoda y una cebrada parecen tela

aviso descuelga un corcel. Plegarias de contrapartida

Carretas carretas! Parren de conducir esta sociedad.

 

-XXI-Don manuel-

Sin ser visto el autoparlante se da un lujo adocenado

enviste una minifalda y el viento que lo rodeaal brevar canta para el recuerdo de los artistasahora corre la voz y pega la vuelta en el busto de "don manuel"Y todo, pero todas recostadas con los airescon los jubilos de un motor, un rotor verde esperanza siniestraFue aquel, por el amor a la música de fiesta. Se enfrenta por la mejor puertaDespues que baja le hace un jaque al pobre civil sin figura de reyapenas le alcanzaba para ser peón de tabla viejay hoy muere llevando a casa la culpa que olvidó de haber comido el culpable

 

-XXII-Cuento retrasado I-

Llegó mi única forma humana a la entrada de los sentidos.

Mis flores bien hacen al escuchar que no avanza el crecimiento

Han recibido de la tierra un hogar para esquivar cielos enrejados

Y hoy quedan congojadas, por presencia; un diploma que se riega

Hasta el día y la vuelta. Camino de flores que no estudian siquiera

El candado moderno, exquisito, motivo de comprender un regreso; pero me quedo e intento treparme por los sueños que llevan alambres de púa y novedades en su discurso.

Cansancio, amor al extremo y tangos aéreos como barcos diseñados para hundirse en las nubes del salón más arenoso del barrio porteño

Es decir que no llego, pero reconozco la voluntad y que por haberme mandado lo curioso seguía en vigencia.

 

-XXIII-Cuento retrasado II-

Había una vez, muchos habías en muchas veces. Por lo general ingratos eran y secuaces gerenciaban un túnel para escapar de una buena vez. Pero terminó siendo mala y vendiendo publicidad desde la cárcel.

         El tema no se tocó y los años contaron cuantos hombres se habían escapado de un cuerpo a punto de ser clonado.

         Se terminó fabricando muertes en cajas de juguete aburguesado en el plástico, y se las vendían a directores que no sabían que hacer con sus vidas.

La erosión del tiempo destruyó el candado, pero ya no podía entrar; me había perdido sin moverme de la entrada, contando las veces que mis deseos por entrar se desvanecían como flores que reciben azúcar y no agua, como tierra que recibe agua y no flores, como azúcar que recibe flores en la puerta sin darle sentido a la tierra que lo trajo cobrándole barato en la salada. 

 

 

 

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